Poco o nada se ha hablado del duro revés que recibió el domingo la alianza “Mel”-Micheletti. El híbrido ideológico que conforman los titulares del Poder Ejecutivo y Legislativo se vino a pique en las elecciones internas y no pocos michelettistas ya empiezan a culpar a “Mel” de la reverenda e histórica derrota.

El presidente Zelaya acompañó a Micheletti en sus últimas concentraciones políticas y lo anduvo de la mano por todo el país durante la emergencia de las lluvias, apadrinando su candidatura y luego pidiendo el voto para él en distintas regiones.

Sin embargo, resulta paradógico e inverosímil que tanto “Mel” como Micheletti se nieguen a aceptar con estoicismo el veredicto inapelable de las bases liberales y pretendan, a estas alturas, continuar con su alianza macabra en detrimento no solo del ahora candidato electo del Partido Liberal, Elvin Ernesto Santos Ordóñez, sino de la misma democracia electorera.

La respuesta iracunda de Micheleetti el domingo en la noche cuando una periodista le preguntó si iba a reconocer o a negociar con “Elvincito” lo deja todo claro. “Yo no estoy llamando a ninguna unidad a Elvin Santos, el candidato del Partido Liberal se llama Mauricio Villeda y con él vamos a hablar”, dijo, visiblemente molesto por la pregunta.

O el presidente del Congreso pretende poner de rodillas con sombrerazos al ahora candidato de su partido y obligarlo a negociar o la derrota lo ha terminado de nublar los ojos y no ve la realidad.

El presidente Zelaya también habló ayer y, aunque no puso en duda el liderazgo de Elvin, dio a entender que la política es el arte de “dialogar” y que el ahora candidato de su partido será inscrito mediante el “diálogo”, por no decir “arreglos”, y que un líder demuestra su capacidad (no uniendo su partido), sino cuando se vuelve experto en las componendas bajo la mesa.

Dios que nos socorra si el binomio “Mel”-Micheletti sigue empecinado en mantener la sartén del poder por el mango y en apartar del camino a cualquiera que se les atraviese, incluido el candidato electo del Partido Liberal.

Y, peor aún si al final lo que buscan -con la asesoría de Patricia Rodas- es anarquizar el país y pescar en río revuelto a través de una “constituyente” y así cristalizar el sueño dorado de la reelección presidencial.

Lo lamentable es que Micheletti se siga dejando manipular por el presidente Zelaya después de lo que pasó el domingo, cuando lo lógico sería que reconozca a Elvin Santos como el nuevo líder de su partido y empiece a trabajar a su lado, en procura de una nueva victoria liberal.

Pero, si Micheletti permite que “Mel” lo continúe usando, lo único que logrará será terminar de cavar su tumba y autoinferirse el tiro de gracia.

A “Mel” lo único que le interesa ahora es amarrar la Fiscalía y la Corte para sus “patricios” y protegerse sus espaldas a futuro y, si para ello tiene que pasar por encima de Elvin Santos, lo hará…Allá Micheletti si vuelve a caer en su trampa.

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